viernes, 25 de septiembre de 2015

Recóndito

El nacimiento de Venus - Sandro Botticelli (detalle)

El amor hecho con las luces apagadas. La tiniebla ilumina otros ojos en nosotros. Vemos con las manos, con los besos, con los centímetros, con la piel, con las palabras. El amor se regocija en el temblor. La emoción de esperar con ansia tu exploración, la alegría de perderse y de nuevo encontrarse en la sonrisa invisible, en la materia cambiante. Hemos revertido la luz ensordecedora del presente, la muestra, la puesta en escena, la desnudez. Tenemos los ojos en el alma. Tenemos lo sagrado. 

miércoles, 23 de septiembre de 2015

Los poetas y sus cosas. Y nosotros.



René Char en 1965

En estos días leía a René Char y encontré un verso que decía "Yo que jamás he caminado sino nadado y volado entre ustedes" e inmediatamente me vino a la mente Leopardi (con el que crecí) que en su canto del pastor se queja diciendo algo así como "si yo tuviera alas para ver las estrellas sería más feliz". Espero se note la diferencia entre Char y Leopardi. Espero se entienda la tragedia que significa haber crecido con Leopardi en vez que con Char. Bueno, valga la metáfora.

lunes, 21 de septiembre de 2015

Por eso hablamos tanto


Nadie soporta el dolor y el extrañamiento,
el abandono y el ahogo,
la fractura y la burla,
toda la sangre y esta perplejidad.

Por eso hablamos tanto.
La palabra es la tierra.
El discurso es la casa.

Obligados a luchas inesperadas, nos quebraron.
Por eso hablamos tanto.
Para no morir de miedo.

domingo, 20 de septiembre de 2015

Liliana y los colibríes

A Liliana Bernuzzi Lusardi 



Hace unos años, cuando aún vivía en Venezuela y ya Venezuela me había ahogado, me conseguí con un jardín, unos colibríes  y Liliana. El jardín, los colibríes y Liliana me sacaron del ahogo en las horas de isla que pasé con ellos. Liliana ya me había sacado del ahogo antes, hay personas así, gente que salva. En el jardín respiré, en los colibríes vi las flores y en Liliana supe la coherencia de una carcajada manantial invariable en el tiempo. También llevé a Giulia. Fue un modo de mostrarle que la matemática no es horrible, fue un modo de rescate, fue para decirle que existen Liliana, los colibríes y los jardines. Fue demostrarle a mi hija que hay ahogos reversibles. 

martes, 15 de septiembre de 2015

Éxodo



Observo las pisadas
de los que huyen de donde nacieron.

Los que huyen, además de caminar,
pisotean las ficciones inventadas
por los que los precedieron.

No hay dogmas en la emergencia.


jueves, 10 de septiembre de 2015

Todos iguales

Ya no es fácil reconocer quién escribe, nos estamos pareciendo a nuestros monstruos, somos todos iguales. Nos cocina la misma sopa y nadamos en ella, nos solazamos en la tibieza de la copia inconsciente. Es aterrador. No quiero ser igual a nadie. Ya ni siquiera quiero ser igual a mí misma. La dictadura es la consigna, el lenguaje, la maldad y la máscara de humanidad, la dictadura es el chiste y la bondad, la madriguera, el escenario, la moral, la ley, la mentira. La dictadura es la solución que jamás es solución, es la píldora que tragamos porque nos sentimos enfermos de dictadura, es la vida que se nos fue. La dictadura es la obediencia. La dictadura es aquello que ya ni siquiera se llama dictadura. Nuestro cerebros ya no son nuestros cerebros. No me gustan las masas, no me gustan los monstruos, no me gustan los abismos, ni las montañas de ciudades malditas. No me gustan los poemas contaminados. No quiero nostalgias marchitas. No quiero contribuir al infierno de algodón, ni quiero seguir plantando árboles estériles en páginas manchadas. No quiero ser buena, no quiero ser mala, no quiero ser fácil, no quiero gritar lo que ustedes gritan, ni llorar lo que ustedes lloran, ni defender lo que ustedes defienden, yo no les creo, no quiero ser como ustedes.

martes, 8 de septiembre de 2015

Escenas de Roma en 2015


primera escena

la periferia

se parece a caracas, a la avenida francisco de miranda, a la autopista francisco fajardo, hay mucho tráfico, infracciones, velocidad, siempre busco a caracas donde esté, a veces la encuentro, hasta en roma.

segunda escena

el metro

todos los metros huelen mal, creo que es por las entrañas, el centro de la tierra, la excavación, las personas que viajan apiñadas sin luz, nada puede oler bien así, busco en las paredes fuera del vagón los frescos de Fellini, no los encuentro, claro, porque se borraron.

tercera escena

el coliseo

esta vez no veo el coliseo sino los ojos de mis acompañantes que ven por primera vez el coliseo, sus miradas no me decepcionan, se alumbran, el coliseo es una maravilla enorme.

cuarta escena

las patrullas del ejército

nos quieren matar a todos, los invasores, quieren destruír todos los monumentos, roma se defiende visténdose de biceps y de armas largas, nuevas falanges, nuevos soldados, misma historia.

quinta escena 

fontana di trevi

restauran la fontana, el mármol seco, el silencio de las estatuas, la sorpresa, la decepción de los visitantes, sin embargo las monedas, las personas no ceden, lanzan y sueñan y siembran monedas en la aridez de hoy esperando futuros húmedos y fértiles.

sexta escena

el panteón

el panteón es la luz que entra de su techo abierto

séptima escena

los espaguetis

si vas a roma debes comer espaguetis

octava escena

bernini

veo los balcones e imagino a sus dueños asomarse en el insomnio, hay agua en las fuentes y hay señoritas de piedra con colas de caballos, los escultores hacen arte burlándose de nosotros, yo sueño un balcón así.

novena escena

el río

el tíber transporta todos los sueños en cestas, todos somos hijos de diosas que nos abandonan a las aguas, todos somos hermanos niños fundadores de ciudades.

décima escena

el ferrari y la gitana

cien euros para veinte minutos del ruido de mi motor y de tu pie moviéndome en mi acelerador de oro, más allá una mujer pide limosna, yo la veo ella me ve, convivimos, tú decides dónde pones tu dinero.

undécima escena 

piazza san pietro

hay una señora, vieja muy vieja, sola muy sola, pobre muy pobre, digna muy digna, con sed pero sin fuerzas, aprieto el botón que hará que salga el agua, aprieto y ella bebe, gracias, se va caminando lento, la basílica no nos mira, la basílica mira las filas de sillas que han dispuesto en su plaza, plaza escenario, plaza teatro.













sábado, 5 de septiembre de 2015

Easy

"Icaro caído" - Igor Mitoraj
(Agrigento, Sicilia)

Gente sin sustancia que escribe
gente sin sustancia que mata
gente sin sustancia que llora
gente sin sustancia que decide
gente sin sustancia que juzga
gente sin sustancia que vota
gente sin sustancia que poetiza
gente sin sustancia que decapita

gente fácil
muerte fácil

domingo, 23 de agosto de 2015

Desmontar


Los negociantes de objetos usados tienen almas horribles. Entran a las casas con sus fajos de billetes sucios y negocian los recuerdos como si fueran baratijas. No tienen corazón. Ese fue mi caso cuando aquel horrible hombre entró y apoyó su cuerpo viejo y mohoso en la silla del comedor de mi antigua casa que también fue vendida. La silla, la casa. Salieron las cruces, los santos de la colonia, San Francisco, San Antonio, salieron las bandejas, los retablos, hasta el VHS inservible salió. Los libros no. Los libros los doné a personas que pensé que amaban los libros, salvo los de poesía que me esperan en cajas que son barcos que no saben navegar. Hubo una pequeña venganza en no venderle mis libros a aquel horrible hombre. Mis venganzas siempre son pequeñas e inofensivas. Tampoco le vendí los cuadros de Millán, el de la boda malograda y el del caballo en el aire. Millán es un niño viejo como yo que no se vende. Recuerdo el rostro de rapiña de aquel horrible hombre ofreciéndome pocas monedas por los cuadros. No, dije, y en los días sucesivos envolví las telas en un tubo oscuro y allá esperan, nadie las ve. El sonido del timbre, que aquel hombre horrible tocó para entrar en mi casa desvencijada, vuelve hoy cuando siento que vendí mi vida que ya no se podía vivir para comprar otra vida que no se puede vivir.

domingo, 5 de julio de 2015

La gente perdida



Borges utiliza las palabras de Dante. Los dos hablan de la gente perdida. Pero son dos pérdidas distintas. Las gentes perdidas de Dante están por entrar al infierno porque se perdieron en el pecado. Las gentes perdidas de Borges son el mismo Borges que se busca y no se encuentra. Ayer tuve la suerte de entrar en el poema de Borges luego de un día miserable. Sonreí al ver a Dante y al no ver a Dante. Borges es un maestro. A pesar de las palabras infernales no encontré infiernos allí. Sólo un dulce poeta anciano, que se busca en sus nostalgias, y parece no encontrarse, que dialoga consigo mismo y con los muchos hombres que fue y al mismo tiempo se abraza. El poema de Borges es un poema suspiro. Es un poema de amor. Tuve la suerte, dije, de entrar en él ayer y de salir del infierno de un día miserable. La poesía es eso también, los poetas honestos te acogen justo cuando estás por resignarte hasta a los infiernos inventados de los demás, justo cuando estás por abandonarte al rapto de las puertas abiertas de inframundos que no son tuyos. Borges, compañero ayer, tendió su mano temblorosa y al tiempo segura, vamos Cinzia, no entres ahí, mira, usé las mismas palabras de Dante que no son las mismas palabras, ¿viste? 
Siempre poesía.

lunes, 22 de junio de 2015

Estratos



De la poesía los estratos, las diferentes miradas en una sola mirada. Mis ojos son radares. Alguien me habla y al tiempo de escuchar lo que me dice veo el sol acariciando sus pupilas, veo el mar atardeciendo atrás, veo el columpio, los niños, los cuerpos en movimiento, las copas de los árboles que atraviesan el azul, los ojos de los demás recorriendo el mundo. Luego además escucho, las palabras dirigidas a mí, pero también los murmullos, las músicas lejanas, las olas. Mis oídos son sonares. Todo converge, hasta la piel, el poema en la piel, hasta los recuerdos, las ausencias, los silencios, la otra tierra.
Luego, sosteniendo una cerveza, me digo 'Cinzia, no has escrito en Junio'. Bebo y todo continúa. Ya no se trata sólo de escribir, o quizás nunca fue sólo eso. Vuelve Marinetti. Una cosa es entender a los poetas otra cosa es vivir lo que dicen. Poco a poco vivo. "La poesía es el acto". 

De regreso a casa vuelvo a pasar por el túnel de Calvino, aquel donde llueve dentro, me dicen que lo cerrarán varios meses para repararlo de nuevo, para que ya no llueva adentro. Yo sonrío. Siempre lloverá adentro. La poesía es el mundo. Ya transmutaré lo que haya que transmutar en símbolos. Habrá tiempo para dar el ritmo, diseccionar, separar, eliminar anécdotas, destilar. La libreta, la soledad, el borrón, la caligrafía de las cosas. Ahora es por la mañana y el poema inconcluso sigue. Siempre poesía.

domingo, 31 de mayo de 2015

El sueño de los barcos

Los vi
atados
la luna los acompañaba
ellos no sabían de la luna
(la luna no importa)

los vi
unos al lado de otros
intocados
oscilaban 
pero no eran ellos
era el agua

los vi detenidos
con las velas
(las alas)
replegadas
cascos tranquilos
barrigas en el agua

vi barcos dormidos




martes, 26 de mayo de 2015

Breve honesto

La tristeza devora las palabras de los poemas que no escribo.
Saturno con sus hijos.
Las palabras son las hijas de la tristeza.
Palabras titanes.
El poema es el tiempo.




jueves, 14 de mayo de 2015

La palabra de hoy


Tú sabes que hay días en que estos casi 17 años se visten de una sola palabra, la asumen, la adoptan, se dibujan en ella, la mascan, la lloran. 

A veces se comprimen, se definen, calzan en esa sola palabra. 

Y entonces esa palabra te ronda, te acompaña, se sienta contigo y hasta ve el mar, ve los kilómetros, los silencios, las angustias, la melancolía, lo que es, lo que no fue.

Bueno, hoy esa palabra es: estrago.