jueves, 30 de octubre de 2014

No me río

Leo un estatus de Facebook que dice que el 75% de nuestro cerebro es agua y que no nos preocupemos, que no somos idiotas, lo que pasa es que estamos deshidratados, es todo. Debería ser un chiste, yo debería reírme y seguir corriendo con mi dedo índice buscando más estatus, alguna canción, algún poema. Pero no, no me río, por el contrario siento un sabor amargo en los dientes que se niegan a asomarse en la sonrisa. No es chiste el cerebro desertíficado. No causan ninguna gracia las dunas que cubren nuestros órganos expuestos a tanta intemperie y nada. Han sido muchos años, hemos perdido brillantez, hemos perdido humedad, hemos perdido espíritu. Claro, mucha muerte alrededor, mucho destierro, mucho cansancio, mucha lógica botada a la basura. Al desierto. Luego estarán los que digan que también el desierto y la deshidratación son necesarios para resurgir, para resucitar. Sí, quizás tengan razón. Pero mientras algunos tapan con un dedo el desierto, este sigue secando gargantas e ilusiones. Y el coraje se hace arena. Nos quedan los abdominales, el estómago, esos músculos que le dictan al corazón la supervivencia digna. Esas cosas que no se adormecen como las aletargadas lagartijas. Quedamos nosotros y nuestro corazón. El motor de todos nuestros líquidos. Nuestra sangre. Estamos vivos aún. Aún podemos derrotar a aquellos que nos quieren tempestad seca, árbol caido, cactus.

jueves, 16 de octubre de 2014

Venezuela es

Venezuela
Es una anciana recia
Que toma un avión sola
Para volver a la deriva
De Venezuela

Venezuela
Son sus hijos
Desperdigados y temerosos
Supervivientes
Del nido vacío

Venezuela
Es el amor
Que capituló
Frente a la muerte
Del cuerpo
Y del futuro

Venezuela
Es una dictadura
De bestias sin control
Que le robaron los sueños
A Venezuela

Venezuela
Es un corazón roto.

martes, 7 de octubre de 2014

Geografía

Allá hay que escalar una montaña
Para atravesar el mar

Aquí hay que cruzar el mar
Para llegar a la montaña

Geografía inhóspita
Para alguien
Que sólo quiere
Descansar

Vencida
Perdí el cuerpo
E hice poesía

Los versos
Recorren los kilómetros
Renunciados.


miércoles, 1 de octubre de 2014

He estado lavando mis memorias en este mar

He estado lavando mis memorias en este mar
He utilizado la sal para disecarlas
Los barcos para huir
Las golondrinas para dibujarme primaveras

Ha estado bien
Pero no ha sido suficiente

Porque el odio
Es más grande que el mar
Y disuelve la sal con su amargura
Y aguijonea los cascos de mis barcos
Y regala inviernos a las golondrinas

Entonces
Me digo
Que necesito recordar
Que la dictadura me robó
El amor

Entonces
Me digo
Que el tiempo pasado
Construirá la lucha del porvenir
La muerte del oprobio
El fin de la ignorancia
El único mar sereno posible.

jueves, 25 de septiembre de 2014

Lego

Jugábamos
Yo siempre hacia casitas
La pieza verde grande abajo
Y las cuatro paredes de piezas blancas hacia arriba
Luego el techo, era un reto
Piezas rojas en diagonal
Dejaba espacio para la puerta
Siempre abierta
A veces no me salían las ventanas

En el Lego no había
Piezas para los pájaros
Ni los árboles
Pero estaba bien
Yo quería la casa

Me veo de niña en
Mis Hogares de Lego
Yo construía bien

Luego uno crece
Y las casas se complican
Pero ese es otro poema

jueves, 18 de septiembre de 2014

El naufragio de los traidores

Resignarse es la última playa
La de los náufragos que llegan muertos a la orilla
La de los caracoles que se arenan vacíos 

Yo no soy náufrago
Yo no soy caracol

Yo no me resigno como quisieran los traidores

Los traidores son barcos llenos de huecos
Que hacen agua de cansancio

Yo aquí sigo
Sin esperanza y rebelde
En mi barco sagrado
Navegando mi propio mar

sábado, 30 de agosto de 2014

Pequeña crónica de una bomba en una cena

"Mamá, vamos a devolvernos a Venezuela, por lo menos Maduro es mejor que los tipos del Isis". Esto aterriza en el plato de mi cena como una bomba de tristeza absoluta. Callo por un instante y luego empiezo mi discurso sobre la imposibilidad de que "los tipos del Isis" lleguen donde nosotras estamos, "tranquila, mi vida, Italia es un país muy fuerte, tiene un ejército enorme aunque no lo veamos, aunque nunca lo use". Mi respuesta quizás sea aún más triste. La guerra como única opción para sortear la amenaza y el miedo. Mil preguntas me asaltan. El apetito se fue. Dejo que pasen los minutos. Siempre dejo que pasen los minutos. En esos minutos que pasan siempre vuelve la poesía. Como he dicho en otras ocasiones la poesía es lo que tengo, además del amor. Los decapitadores siempre estarán por allí, con sus capuchas o con sus disfraces, con su maldad de la nada, del hueco. Nosotros seguiremos, sabiendo que no pertenecemos a ellos. Hoy en día, eso, sólo ese hecho, ya es una gran victoria.

Ya no tengo miedo

En este mundo de guerras
Me quedaré inmóvil
Observando la poesía pasar

Me quedaré con el amor
Que finalmente me abriga
Luego de una vida
De inviernos tropicales

Viví las nieves cálidas
Viví la mentira de un hielo disfrazado de fuego

Ahora no
Ahora
A pesar de las guerras
Aquí estoy
Entera

Contigo
Mi amor
Que me das el abrazo
De futuros en flor.

viernes, 15 de agosto de 2014

Pesca


I
Estamos en el muelle. Hay niños pescando de manera simple, con un hilo rudimentario, el anzuelo y gusanos. Intento no ver. Atardece. No me gusta pescar por juego. No tiene nada que me guste. Me dices que no me preocupe, que solo nos vamos a divertir, los vamos a sacar del agua, ver como se retuercen en el cemento y luego adentro otra vez. Eso te dijeron ellos.
Asiento con un gesto. Me resigno, hoy no voy a decidir, no voy a ir contra la corriente.
Me quedo. Empiezan a salir del agua, confusos, dolientes. Los niños ríen. Tu te ríes también, al principio, ya que todos ríen piensas que tu también debes reír.
Pero luego, parece que ya no hay tanta risa y te pones seria.
"Ellos no respiran aquí, mama?"
Corres hacia tus amiguitos.
"Vamos... vamos a tirarlos al agua de nuevo. Por favor".
Te miran como si fueras tonta. Son muchos los niños, muchos los peces. Tomas dos con tus manos, tratan de escapar, los aferras y lanzándolos vuelan y caen con gracia en su mundo. Libres.
Vuelves a mi y te sientas a mi lado a ver el sol.

II
Te digo que esa es la calle que mas amo en el mundo, al lado del mar, bordeándolo.
Entramos al sitio, pocas mesas, todo abierto. La orilla. Traen nuestros pescados. Comemos con las manos. Hay dos hombres en la playa, muy cerca de nosotros. Van a pescar para comer.
Lanzan los anzuelos con habilidad, esperamos a ver que pasa. Algo inmenso salta. Un enorme pez plateado. Tus ojos se vuelven grandes. Siempre se ponen así cuando ves algo que te fascina.
"Mama puedo ir?"
Te digo que si y saltas el muro, corres.
El pez está luchando y en la lucha comienza una danza nunca imaginada. Nos hipnotiza. Es hermosísimo. Lo logra, se escapa. Los pescadores maldicen. Nos reímos con gusto. Pasan los minutos y la escena se repite. Otro pez, otra danza. Sin escapatoria, esta vez. Todo sigue por varios minutos. Uno de los hombres debe entrar al mar y abrazar al pez. Siento que es una lucha digna. Está bien.
El trofeo sale del mar, cansado, casi no se debate.
El sol de nuevo en su sitio. Pegado al horizonte.
Llena de arena, vuelves, a terminar lo que quedaba en tu plato.
Nos quedamos en silencio, con nuestras sonrisas.

sábado, 12 de julio de 2014

Cartel

Quisiera tener un cartel que diga no soy de aquí aunque parezca
Quisiera tener un cartel que diga no entiendo aunque parezca
Quisiera tener un cartel que diga no sonrío aunque parezca
Quisiera tener un cartel que diga no me las sé todas aunque parezca
Quisiera tener un cartel que diga a veces tengo miedo aunque no parezca
Quisiera tener un cartel que diga "haciendo poesía, favor no molestar"
Quisiera tener un cartel que diga a veces me pierdo
Quisiera tener un cartel que diga no me mires así
Quisiera tener un cartel que diga Dios mío cuánto mar
Quisiera tener un cartel que diga tú no sabes lo que se siente
Quisiera tener un cartel que diga yo no sé lo que es patria
Quisiera tener un cartel que diga tengan cuidado con las dictaduras
Quisiera tener un cartel que diga tengan cuidado con los revolucionarios
Quisiera tener un cartel que diga SOS Venezuela
Quisiera tener un cartel que diga tú no sabes lo que es un chaguaramo ni una guacamaya
Quisiera tener un cartel que diga las pistolas matan
Quisiera tener un cartel que diga merecíamos otro destino
Quisiera tener un cartel que diga quiero jugar a ajedrez con Duchamp
Quisiera tener un cartel que diga abajo los sostenes
Quisiera tener un cartel que diga estoy enamorada de ti aunque jamás te lo diré
Quisiera tener un cartel que diga soy anárquica
Quisiera tener un cartel que diga siempre poesía
Quisiera tener un cartel que diga yo sé que te gusto
Quisiera tener un cartel que diga Jesús menos mal que existes
Quisiera tener un cartel que diga nadie debería robar países
Quisiera tener un cartel que diga ¿por qué me traicionaste?
Quisiera tener un cartel que diga nadie debe asustar a los niños
Quisiera tener un cartel que diga hay que creer en los árboles
Quisiera tener un cartel que diga no me gustan las hienas
Quisiera tener un cartel que diga tú eres una hiena
Quisiera tener un cartel que diga las fotos también son poemas
Quisiera tener un cartel que diga no todos los barcos se hunden
Quisiera tener un cartel que diga no siempre soy valiente
Quisiera tener un cartel que diga no soy la Monalisa
Quisiera tener un cartel que diga menos mal el verano


Seré la mujer de los carteles.

domingo, 6 de julio de 2014

Inmigrantes

Estoy haciendo el Ramadán, me dice, mientras se estaciona en la sombra de mi paraguas. Lleva en las manos muchos collares de piedras de colores. Luce cansado. Estoy haciendo el Ramadán, no puedo beber ni agua del amanecer al atardecer. Lo miro, le sonrío, le pregunto de dónde viene. Me dice que de Bangladesh. También sonríe despacio. Estamos tranquilos. Tiene los ojos verdes. Son unos ojos lago. No tengo hambre dice, lo único que me importa es que haya trabajo. Le digo que lo entiendo. Bueno, voy a proseguir, me dice. Le digo que Dios lo bendiga. Sonríe lento de nuevo y parte. Va dejando huellas en la arena con los collares que destellan sol. Somos comunión. Él va, yo me quedo. Siempre movimiento. Siempre humanidad. Siempre poesía.

miércoles, 2 de julio de 2014

Necesito

La dictadura fue
Ese río sucio
Que invadió mi casa
Hasta arrancarla de raíz

Ahora quedan los detritos
Se formó el dique del dolor

Por eso busqué más agua
Mar

Necesito liberar

sábado, 21 de junio de 2014

Adiós a los gatos

Me han dejado de importar los gatos en las ventanas
Los animales acróbatas sin alas
Las muchas vidas que no son tales
Las garras
Los mordiscos
El desamor camuflado

Ya no me atrae lo indomable

Le dejo los gatos
A los gatos

Me dedicaré a amores posibles



sábado, 24 de mayo de 2014

edad media

Se levantan temprano,
las preguntas se despiertan antes que ellos,
¿y ahora qué?
¿de nuevo, qué?

No saben
están desorientados
solos

perdieron el sentido
de las cosas

son los de media edad
(edad media)

luego ponen los pies en las pantuflas
preparan café
buscan la juventud en el espejo
junto con el cepillo de dientes

la encuentran
aún

entonces
y sólo entonces
despiertan.

La juventud es el único sentido de las cosas.