sábado, 3 de septiembre de 2016

Universales

Mis ojos se posan sobre mi brazo
y descubro a Alnitak, Alnilam y Mintaka.
El cinturón de Orión dibujado con tres de mis lunares.

En mí, la galaxia entera.
Tengo millones de lunares.

Ayer dijiste que soñabas
con mi libro de astronautas.
Hace dos años (o no sé si dos siglos)
dijiste que besarías todos mis lunares.

¿Lo ves?
Mis lunares y tus besos son el universo.
Los astronautas ya no importan.

lunes, 1 de agosto de 2016

Ilegible en el original

Leo en Internet un poema de Henrique Lihn y veo un hueco con un asterisco. 
Bajo y el asterisco me dice: "ilegible en el original". 

Nunca sabré qué palabra se atascó en la mano de Lihn, 
se hizo nudo, 
se hizo forma abstracta, 
se deshizo del lenguaje. 

Nunca sabré esa palabra que es el poema de los poemas. 
Siempre poesía.

sábado, 30 de julio de 2016

Aniversario


Detrás de los ojos está la selva.
Hace 3 años que no veo un chaguaramo y que trato de explicar cómo el chaguaramo se libera de sus hojas gigantescas que se suicidan en el estruendo del pavimento para que el chaguaramo pueda alcanzar el cielo.
Los territorios raptados están llenos de chaguaramos.

lunes, 25 de julio de 2016

Kentridge, el Tíber y yo


Sólo algunos 
saben
la soledad del río
la oscuridad del río
la suciedad del río
la sacralidad del río
la historia del río
la poesía del río
la riqueza del río
la crueldad del río.

Son los pájaros
los poetas
los suicidas
los enamorados
los pintores
las cestas
las diosas
y las piedras.

Todo fluye
todo queda.

Yo estuve en el viejo río
con Kentridge y la pared.

Sólo algunos soportan
pasar y permanecer,
es una sensación difícil.

miércoles, 6 de julio de 2016

Poemas en los vidrios

Music, pink and blue - Georgia O'Keeffe

Treinta y cinco años para una nueva bicicleta, menos mal que el tiempo de dios es perfecto, Juno alcanzó a Júpiter, ni los más grandes se escapan, así son los matrimonios, los astrólogos se siguen burlando de los idiotas, sólo los árboles de mango son confiables, Caracas ciudad de loros, Bagdad no es una ciudad, yo te respeto tú me matas, un discurso de Héctor a los Troyanos diciendo que no permitirá a los Aqueos que perturben la cotidianidad, Priamo ya tiene la solucion en el llanto, la barriga del caballo de madera se contrae en su risa de burla, un talkshow con Antígona e Ismene de invitadas, Ismene se lleva todos los aplausos, es la más inteligente, dice el público caníbal superviviente asustado, una náusea tan náusea que te lleva a acercarte al impresentable de Sartre mientras Camus se estampa de nuevo contra el árbol, paraguas vacíos, poemas en los vidrios, ya no hay espejos decentes, Nietzsche se acaricia el bigote pensando "se los dije" en su sanatorio mental, Georgia O'Keeffe pinta su vagina enamorada en forma de flor pero dice que no, que no es su vagina, la Ricciuti repite que le tocó una época pobre, si sigues con la vista gacha nacerán árboles de tu mirada, así es la tierra de fértil, una vez se dijo que no había que usar paraguas, nadie escuchó.

viernes, 3 de junio de 2016

Animales

Marcel Duchamp - Ajedrez


Vista
la deshumanización
la involución
la animalización.

Observado
el amor por lo inhumano
y
el desamor por lo humano.

Considerada
la predilección masiva por:
perros
gatos
canarios
tiburones
hienas
serpientes
colibríes
guacamayas.

Escuchadas
las teorías
acerca de la sabiduría animal
y la brutalidad humana.

Declaro que
hoy soy yegua.

jueves, 26 de mayo de 2016

Pesca

Estamos en el muelle. Hay niños pescando de manera simple, con un hilo rudimentario, el anzuelo y gusanos. Intento no ver. Atardece. No me gusta pescar por juego. No tiene nada que me guste. Me dices que no me preocupe, que solo nos vamos a divertir, los vamos a sacar del agua, ver como se retuercen en el cemento y luego adentro otra vez. Eso te dijeron ellos.
Asiento con un gesto. Me resigno, hoy no voy a decidir, no voy a ir contra la corriente.
Me quedo. Empiezan a salir del agua, confusos, dolientes. Los niños ríen. Tu te ríes también, al principio, ya que todos ríen piensas que tu también debes reír.
Pero luego, parece que ya no hay tanta risa y te pones seria.
"Ellos no respiran aquí, mama?"
Corres hacia tus amiguitos.
"Vamos... vamos a tirarlos al agua de nuevo. Por favor".
Te miran como si fueras tonta. Son muchos los niños, muchos los peces. Tomas dos con tus manos, tratan de escapar, los aferras y lanzándolos vuelan y caen con gracia en su mundo. Libres.
Vuelves a mi y te sientas a mi lado a ver el sol.

II
Te digo que esa es la calle que mas amo en el mundo, al lado del mar, bordeándolo.
Entramos al sitio, pocas mesas, todo abierto. La orilla. Traen nuestros pescados. Comemos con las manos. Hay dos hombres en la playa, muy cerca de nosotros. Van a pescar para comer, seguro están allí desde el amanecer.
Lanzan los anzuelos con habilidad, esperamos a ver que pasa. Algo inmenso salta. Un enorme pez plateado. Tus ojos se vuelven grandes. Siempre se ponen así cuando ves algo que te fascina.
"Mama puedo ir?"
Te digo que si y saltas el muro, corres.
El pez está luchando y en la lucha comienza una danza nunca imaginada. Nos hipnotiza. Es hermosísimo. Lo logra, se escapa. Los pescadores maldicen. Nos reímos con gusto. Pasan los minutos y la escena se repite. Otro pez, otra danza. Sin escapatoria, esta vez. Todo sigue por varios minutos. Uno de los hombres debe entrar al mar y abrazar al pez. Siento que es una lucha digna. Está bien.
El trofeo sale del mar, cansado, casi no se debate.
El sol de nuevo en su sitio. Pegado al horizonte.
Llena de arena, vuelves, a terminar lo que quedaba en tu plato.
Nos quedamos en silencio, con nuestras sonrisas.

martes, 24 de mayo de 2016

Inmigrantes

Estoy haciendo el Ramadán, me dice, mientras se estaciona en la sombra de mi paraguas. Lleva en las manos muchos collares de piedras de colores. Luce cansado. Estoy haciendo el Ramadán, no puedo beber ni agua desde el amanecer hasta el atardecer. Lo miro, le sonrío, le pregunto de dónde viene. Me dice que de Bangladesh. También sonríe despacio. Estamos tranquilos.  Yo no le digo que tampoco soy de aquí, que también vengo de mil guerras, no me creería, nadie le cree la tristeza a mi sonrisa. Tiene los ojos verdes. Son unos ojos lago. No tengo hambre dice, lo único que me importa es que haya trabajo. Le digo que lo entiendo. Bueno, voy a proseguir, me dice. Le digo que Dios lo bendiga. Sonríe lento de nuevo y parte. Va dejando huellas en la arena con los collares que destellan sol. Somos comunión. Él va, yo me quedo. Siempre movimiento. Siempre humanidad. Siempre poesía.

jueves, 19 de mayo de 2016

Cálculos

Siempre odié las matemáticas.

Ahora veo que siempre he tenido la razón.

Me ha tocado usarlas para contabilizar la pobreza, para sumarle ceros al dinero que sólo compra hambre.

Restar a una cuenta bancaria que antes fue una casa. Calcular impuestos vampiros en un país de huida, viejo e infecundo.

Ver a seres humanos hacerse ceros a la izquierda en las estadísticas de la muerte.

Para contar los años de la barbarie, uno, dos, tres, cuatro, diecisiete de una juventud que se fue. 

Multiplicar jóvenes en las mazmorras, sumar balas en la cabeza.

Proyectar fechas futuras que son números donde mis ilusiones finalmente dejarán de ser ilusiones para hacerse verdades.

Calcular husos horarios a destiempo.

Contar mis idiomas y no saber cuál usar.

Dibujar cuadrados, triángulos, rectángulos donde finalmente encajar. 

Trazar círculos y caminar dentro de ellos en una sucesión infinita de kilómetros hacia ninguna parte.

Contar árboles, contar flores, contar golondrinas.
Al menos intentar matemáticas poéticas para no morir.

lunes, 2 de mayo de 2016

Es tan obvia la naturaleza


La lengua huérfana de Daniel
vaga buscando sabores perdidos.
¿Por qué haces eso, Daniel?
Si no lo hago moriré.

Cristal
sentada en su pupitre irlandés
espera que alguien hable,
pero Venezuela siempre se borra,
no existe,
salvo para nosotros.

Por varias horas
ayer nos quedamos
sin tiempo.

En la plaza seca de libros anegados
los impunes se rebautizan
y aún nombran a Dios.
Gracias a Dios.

En el comedor de mi casa
(¿mi casa?)
gritos e índices levantados.
No hay esperanza
sí hay esperanza
no hay esperanza
sí hay esperanza.

El hombre que ama
ama y mira el techo
ama de nuevo
y mira la montaña
ama de nuevo
y se sumerge en su libro.

La joven silenciosa
piensa
que pierde los mejores años de su vida
mientras mastica un francés impronunciable.
Odia el francés.

En la isla Palmaria
alguien quiere escapar de los burócratas.
Díganme dónde ir, clama, pero que no sea Venezuela.

Los ancianos escritores
con sus frases cortas
buscan cerebros dormidos.
Sí tuvimos historia, dicen.
Éramos otros, dicen.

¿Cómo soportas tanta belleza?
Mientras millones
de rosas obedientes explotan.

Adieu.




sábado, 2 de abril de 2016

Be my guest

Bernard Plossu


Sólo
atravesarán mis puertas
aquellos que
comprendan
mi preocupación
por las golondrinas.

miércoles, 30 de marzo de 2016

Ancla

Jhon Marin

Un poeta triste
entra en el mar de un poeta feliz
por un instante
luego se devuelve al río
y muere.

Poeta en poeta
lengua en lengua
hombre en hombre
búsqueda de luz.

Transmutación de las palabras.

Paul Celan tradujo a René Char.

Imaginé el brazo de René Char
ancla en el naufragio de Paul Celan.

Pero eso no sucedió.

La poesía no siempre aguanta.






martes, 22 de marzo de 2016

Somos río, somos mar



Water Lilies - Claude Monet

Sé que mi ciudad tiene encima una cobija de niebla caliente. A veces todo es bruma, incendio, absurdo, infierno, sed. A veces todo es frío, calor, extremos, hueco. Gris protagonista. A veces ahogo. A veces el mundo, el mal, muchas veces. 

Nos cansamos. 

Pero...lo bueno de nosotros es que nos cansamos sólo por encima, en la piel. Por dentro es otra cosa, por dentro el corazón es un jardín húmedo, selva magnífica. 

¿La muerte? ¿Los asesinos? Ellos ya murieron, fueron los primeros en morir. ¿No es consuelo? Sí, lo es. La dignidad y el amor siempre son consuelo. Por no hablar de la libertad. 

Nosotros le pondremos lluvia a cualquier desierto que para eso somos río, somos mar.

sábado, 20 de febrero de 2016

Presencia

Poso mi mano imaginaria
en tu mano imaginada.

Así es este presente.

Sin embargo el amor es eterno.

domingo, 14 de febrero de 2016

Calma y paciencia


Locación: 

- Distribuidor de agua en la plaza pegada de la playa.

Protagonistas: 

- Un señor de unos 80 años, pequeño, fuerte, con boina gris.
- Cinzia 
- Botellas vacías a ser llenadas.


Conversación: 

El señor (quien ya estaba llenando sus botellas) le dice a Cinzia que no se preocupe que no le falta mucho por llenar. Cinzia lo mira y le dice que se tome todo su tiempo que ella no tiene ninguna prisa. El señor la mira y casi en un susurro de ojos y voz le dice a Cinzia que "la calma è la virtù dei forti". Cinzia lo mira, (detecta que de nuevo está dentro de lo que ella categoriza como "poema", es decir está en una de las situaciones en que el mundo tiene algo que comunicar y abre las compuertas que llevaba cerradas, por el frío y por la defensa) y le dice al señor que lo más difícil en la vida para ella ha sido la paciencia. El señor la mira de nuevo, en realidad nunca ha dejado de mirarla tan es así que el agua se le desbordó de las botellas (el agua libre siempre se hace río) y le dice a Cinzia que la paciencia lo es todo y sonríe despacio, le dice además que está seguro de que Cinzia sabrá cómo hacer de la paciencia parte de su vida. Cinzia reflexiona un nanosegundo y entiende que eso ya sucedió, la paciencia ya está. El señor termina con sus botellas y Cinzia se despide de él y él de ella. El señor se monta en su Vespa con su río en las botellas. Cinzia enciende el río de las suyas.