sábado, 12 de julio de 2014

Cartel

Quisiera tener un cartel que diga no soy de aquí aunque parezca
Quisiera tener un cartel que diga no entiendo aunque parezca
Quisiera tener un cartel que diga no sonrío aunque parezca
Quisiera tener un cartel que diga no me las sé todas aunque parezca
Quisiera tener un cartel que diga a veces tengo miedo aunque no parezca
Quisiera tener un cartel que diga "haciendo poesía, favor no molestar"
Quisiera tener un cartel que diga a veces me pierdo
Quisiera tener un cartel que diga no me mires así
Quisiera tener un cartel que diga Dios mío cuánto mar
Quisiera tener un cartel que diga tú no sabes lo que se siente
Quisiera tener un cartel que diga yo no sé lo que es patria
Quisiera tener un cartel que diga tengan cuidado con las dictaduras
Quisiera tener un cartel que diga tengan cuidado con los revolucionarios
Quisiera tener un cartel que diga SOS Venezuela
Quisiera tener un cartel que diga tú no sabes lo que es un chaguaramo ni una guacamaya
Quisiera tener un cartel que diga las pistolas matan
Quisiera tener un cartel que diga merecíamos otro destino
Quisiera tener un cartel que diga quiero jugar a ajedrez con Duchamp
Quisiera tener un cartel que diga abajo los sostenes
Quisiera tener un cartel que diga estoy enamorada de ti aunque jamás te lo diré
Quisiera tener un cartel que diga soy anárquica
Quisiera tener un cartel que diga siempre poesía
Quisiera tener un cartel que diga yo sé que te gusto
Quisiera tener un cartel que diga Jesús menos mal que existes
Quisiera tener un cartel que diga nadie debería robar países
Quisiera tener un cartel que diga ¿por qué me traicionaste?
Quisiera tener un cartel que diga nadie debe asustar a los niños
Quisiera tener un cartel que diga hay que creer en los árboles
Quisiera tener un cartel que diga no me gustan las hienas
Quisiera tener un cartel que diga tú eres una hiena
Quisiera tener un cartel que diga las fotos también son poemas
Quisiera tener un cartel que diga no todos los barcos se hunden
Quisiera tener un cartel que diga no siempre soy valiente
Quisiera tener un cartel que diga no soy la Monalisa
Quisiera tener un cartel que diga menos mal el verano


Seré la mujer de los carteles.

domingo, 6 de julio de 2014

Inmigrantes

Estoy haciendo el Ramadán, me dice, mientras se estaciona en la sombra de mi paraguas. Lleva en las manos muchos collares de piedras de colores. Luce cansado. Estoy haciendo el Ramadán, no puedo beber ni agua del amanecer al atardecer. Lo miro, le sonrío, le pregunto de dónde viene. Me dice que de Bangladesh. También sonríe despacio. Estamos tranquilos. Tiene los ojos verdes. Son unos ojos lago. No tengo hambre dice, lo único que me importa es que haya trabajo. Le digo que lo entiendo. Bueno, voy a proseguir, me dice. Le digo que Dios lo bendiga. Sonríe lento de nuevo y parte. Va dejando huellas en la arena con los collares que destellan sol. Somos comunión. Él va, yo me quedo. Siempre movimiento. Siempre humanidad. Siempre poesía.

miércoles, 2 de julio de 2014

Necesito

La dictadura fue
Ese río sucio
Que invadió mi casa
Hasta arrancarla de raíz

Ahora quedan los detritos
Se formó el dique del dolor

Por eso busqué más agua
Mar

Necesito liberar

sábado, 21 de junio de 2014

Adiós a los gatos

Me han dejado de importar los gatos en las ventanas
Los animales acróbatas sin alas
Las muchas vidas que no son tales
Las garras
Los mordiscos
El desamor camuflado

Ya no me atrae lo indomable

Le dejo los gatos
A los gatos

Me dedicaré a amores posibles



sábado, 24 de mayo de 2014

edad media

Se levantan temprano,
las preguntas se despiertan antes que ellos,
¿y ahora qué?
¿de nuevo, qué?

No saben
están desorientados
solos

perdieron el sentido
de las cosas

son los de media edad
(edad media)

luego ponen los pies en las pantuflas
preparan café
buscan la juventud en el espejo
junto con el cepillo de dientes

la encuentran
aún

entonces
y sólo entonces
despiertan.

La juventud es el único sentido de las cosas.


viernes, 25 de abril de 2014

Los ojos

Es primavera, desayuno sola en una cafeteria, observo todo, escribo poemas. 

En el sitio donde estaba sentado el señor anciano con la corbata luego se sentó un muchacho completamente tatuado y ahora se sentó un niño. 20 minutos. 

Todo cambia. 

Se acerca una señora vendiendo manteles, me dice que es de Nigeria, le digo que si quiere café, me dice que no, gracias. Le pregunto sobre su país, se llena de tristeza. Allá están matando gente, me dice. Le digo que en el mío también. Me dice que extraña su tierra le digo que yo no. Me dice que en realidad ella tampoco. Extraña a su gente, dice. Está melancólica. Le pregunto si tiene niños, si sus hijos están aquí con ella, dice que sí. Los ojos enormes sonríen. Creo que los míos también, porque me pregunta también si tengo hijos. Me extiende la mano, me dice su bello nombre. 

You made my day, dice. 

Se va bajo el sol. 
Liviana. 
Yo también.

Monosílabos


miércoles, 9 de abril de 2014

Recuerdo

Recuerdo que cuando era pequeña el jardinero de mi casa cuando los perros ladraban decía que los perros latían. Usaba latir por ladrar. Nunca entendí por qué. Nunca imaginé cuánta razón había en esos verbos usados como sinónimos. La mayoría de los corazones que veo hoy, que siento hoy, ladran. Corazones perros.

sábado, 5 de abril de 2014

Migración 2

La arena
Se mueve
También
Con la lluvia
Que se estrella contra los vidrios
De mis ventanas cerradas

Las gotas son los barcos voladores
de la arena que migra

Siempre todo se seca

Veo las pequeñas formas
De las gotas que fueron agua
Círculos de arena
Espirales
Dunas
Pequeños desiertos
Sin mar.

viernes, 4 de abril de 2014

El dolor que somos

Busqué
En mis adentros
Unas letras
Que expresaran
El grito

No las hallé

Esta indignación
Trae el silencio
Del ahogo

Poesía se repliega
Llena de horror

Sólo el cuerpo sabe gritar

Lo que queda en la hoja
Es el despojo
Del dolor
Que somos

miércoles, 26 de marzo de 2014

Lo sagrado

A veces se pierde tu nombre
Señor
Te pierdes tú
Se pierde lo sagrado

Ese es el juego
La ceguera de la desesperación

Luego vuelves
Con tus letras bien puestas
Soy Dios me dices
Aquí estoy

Y entonces de nuevo
Aprendo a rezar
Y todo se calma
Padre

sábado, 15 de marzo de 2014

El gigante de las ventanas 2

Ayer volvió el gigante de las ventanas a terminar de acomodar unas cosas que se le habían quedado pendientes desde diciembre. Se sorprende el gigante de que yo no esté molesta con él por el retraso, que yo no tenga quejas. No sabe que ya no me importa la diligencia, que ya no tengo urgencia, que las ventanas funcionaron perfectamente sin ese listón que les faltaba que las haría más lindas. Que del lugar de donde vengo la belleza es un lujo prescindible. Que vengo de un sitio de emergencias. 
Le pido que me instale unas lámparas que compré en ikea, baratas y bonitas, me dice que él no es electricista pero que lo intentará. Me pongo a montar las piezas mientras él termina las ventanas, una a una las encajo, todo perfecto, hasta he aprendido a ser buena con las manos. Nos reímos y la risa del gigante es gigante, cavernosa, segura. Es una risa que no conoce intemperie.
Creo que el gigante no sabe lo que es Venezuela, sabe que vengo de allá, pero para él Venezuela es como para mí Namibia. Ni idea.
Mejor.
Soy por pocos instantes una mujer que viene de un sitio que no existe. Ni existen los sufrimientos, los muertos, mi pasado, mi futuro que no sé.
Vemos el mar y el gigante dice que no cobra su sueldo hace tres meses, tomamos café. Se va.
Tengo las lámparas, tengo la luz y la sonrisa de Giulia.
Apagamos, nos dormimos. Hasta mañana.

jueves, 13 de marzo de 2014

La visita 2

Así como un día
Me visitó mi cobardía
Tomamos te con galletas
Y ya casi no vuelve
Así hoy vinieron en grupo
Mis nostalgias

Ahora las veo
Tan inseguras
Tan equivocadas
Tan débiles
Tan falsas

A ellas ni siquiera una visita
Cordial
Les permitiré

Los errores
Cuando los divisas
Se van

martes, 11 de marzo de 2014

La locura en la torre

He pasado meses enteros poniéndome medias. Cubriéndome los pies de este frío que es mi nueva casa. Esta casa que se parece a la torre de Hölderlin, pero con vista al mar. Imposible no preguntarse si la locura también se parece a la del poeta. El único consuelo que me queda es que mientras me siga preguntando de una probable locura significa que ella no ha llegado. El único consuelo entonces en este extrañamiento sigue siendo la decisión de apoyarme en una lógica que está haciendo agua hace años. Insisto, insisto porque nos enseñaron eso, nos dieron esta única manera de pensar como salvación del caos que siempre es el mundo. Nos engañaron, me engañaron y a pesar de eso sigo. Sigo haciendo lo mismo que aprendí de niña, porque el mundo es demasiado grande y yo pequeña. Impongo mis conclusiones que una a una se ven tomadas por el vórtice de lo contrario a mis decisiones. Entonces río, lloro, dependiendo del caso y sigo. No deja de ser curioso que todo esto al final nos conduzca a la muerte. Es aterrador. 

La muerte se viste de mil máscaras y al unísono se muestra desnuda y firme en la tierra en que nací, de nuevo me digo, es aterrador. 

El tiempo, los pocos minutos que tardo en lanzar estas líneas desesperadas y una vez más mi cerebro hace su trabajo, los silogismos vienen en mi auxilio, la civilización  adormece el miedo, ese es su objetivo. Droga apocalíptica. 

Me engaño y sigo, mientras no llegue el poema que es el único sitio donde podré descansar. 

La poesía para mí es el resguardo donde no hay muerte.