jueves, 18 de septiembre de 2014

El naufragio de los traidores

Resignarse es la última playa
La de los náufragos que llegan muertos a la orilla
La de los caracoles que se arenan vacíos 

Yo no soy náufrago
Yo no soy caracol

Yo no me resigno como quisieran los traidores

Los traidores son barcos llenos de huecos
Que hacen agua de cansancio

Yo aquí sigo
Sin esperanza y rebelde
En mi barco sagrado
Navegando mi propio mar

sábado, 30 de agosto de 2014

Pequeña crónica de una bomba en una cena

"Mamá, vamos a devolvernos a Venezuela, por lo menos Maduro es mejor que los tipos del Isis". Esto aterriza en el plato de mi cena como una bomba de tristeza absoluta. Callo por un instante y luego empiezo mi discurso sobre la imposibilidad de que "los tipos del Isis" lleguen donde nosotras estamos, "tranquila, mi vida, Italia es un país muy fuerte, tiene un ejército enorme aunque no lo veamos, aunque nunca lo use". Mi respuesta quizás sea aún más triste. La guerra como única opción para sortear la amenaza y el miedo. Mil preguntas me asaltan. El apetito se fue. Dejo que pasen los minutos. Siempre dejo que pasen los minutos. En esos minutos que pasan siempre vuelve la poesía. Como he dicho en otras ocasiones la poesía es lo que tengo, además del amor. Los decapitadores siempre estarán por allí, con sus capuchas o con sus disfraces, con su maldad de la nada, del hueco. Nosotros seguiremos, sabiendo que no pertenecemos a ellos. Hoy en día, eso, sólo ese hecho, ya es una gran victoria.

Ya no tengo miedo

En este mundo de guerras
Me quedaré inmóvil
Observando la poesía pasar

Me quedaré con el amor
Que finalmente me abriga
Luego de una vida
De inviernos tropicales

Viví las nieves cálidas
Viví la mentira de un hielo disfrazado de fuego

Ahora no
Ahora
A pesar de las guerras
Aquí estoy
Entera

Contigo
Mi amor
Que me das el abrazo
De futuros en flor.

viernes, 15 de agosto de 2014

Pesca


I
Estamos en el muelle. Hay niños pescando de manera simple, con un hilo rudimentario, el anzuelo y gusanos. Intento no ver. Atardece. No me gusta pescar por juego. No tiene nada que me guste. Me dices que no me preocupe, que solo nos vamos a divertir, los vamos a sacar del agua, ver como se retuercen en el cemento y luego adentro otra vez. Eso te dijeron ellos.
Asiento con un gesto. Me resigno, hoy no voy a decidir, no voy a ir contra la corriente.
Me quedo. Empiezan a salir del agua, confusos, dolientes. Los niños ríen. Tu te ríes también, al principio, ya que todos ríen piensas que tu también debes reír.
Pero luego, parece que ya no hay tanta risa y te pones seria.
"Ellos no respiran aquí, mama?"
Corres hacia tus amiguitos.
"Vamos... vamos a tirarlos al agua de nuevo. Por favor".
Te miran como si fueras tonta. Son muchos los niños, muchos los peces. Tomas dos con tus manos, tratan de escapar, los aferras y lanzándolos vuelan y caen con gracia en su mundo. Libres.
Vuelves a mi y te sientas a mi lado a ver el sol.

II
Te digo que esa es la calle que mas amo en el mundo, al lado del mar, bordeándolo.
Entramos al sitio, pocas mesas, todo abierto. La orilla. Traen nuestros pescados. Comemos con las manos. Hay dos hombres en la playa, muy cerca de nosotros. Van a pescar para comer.
Lanzan los anzuelos con habilidad, esperamos a ver que pasa. Algo inmenso salta. Un enorme pez plateado. Tus ojos se vuelven grandes. Siempre se ponen así cuando ves algo que te fascina.
"Mama puedo ir?"
Te digo que si y saltas el muro, corres.
El pez está luchando y en la lucha comienza una danza nunca imaginada. Nos hipnotiza. Es hermosísimo. Lo logra, se escapa. Los pescadores maldicen. Nos reímos con gusto. Pasan los minutos y la escena se repite. Otro pez, otra danza. Sin escapatoria, esta vez. Todo sigue por varios minutos. Uno de los hombres debe entrar al mar y abrazar al pez. Siento que es una lucha digna. Está bien.
El trofeo sale del mar, cansado, casi no se debate.
El sol de nuevo en su sitio. Pegado al horizonte.
Llena de arena, vuelves, a terminar lo que quedaba en tu plato.
Nos quedamos en silencio, con nuestras sonrisas.

sábado, 12 de julio de 2014

Cartel

Quisiera tener un cartel que diga no soy de aquí aunque parezca
Quisiera tener un cartel que diga no entiendo aunque parezca
Quisiera tener un cartel que diga no sonrío aunque parezca
Quisiera tener un cartel que diga no me las sé todas aunque parezca
Quisiera tener un cartel que diga a veces tengo miedo aunque no parezca
Quisiera tener un cartel que diga "haciendo poesía, favor no molestar"
Quisiera tener un cartel que diga a veces me pierdo
Quisiera tener un cartel que diga no me mires así
Quisiera tener un cartel que diga Dios mío cuánto mar
Quisiera tener un cartel que diga tú no sabes lo que se siente
Quisiera tener un cartel que diga yo no sé lo que es patria
Quisiera tener un cartel que diga tengan cuidado con las dictaduras
Quisiera tener un cartel que diga tengan cuidado con los revolucionarios
Quisiera tener un cartel que diga SOS Venezuela
Quisiera tener un cartel que diga tú no sabes lo que es un chaguaramo ni una guacamaya
Quisiera tener un cartel que diga las pistolas matan
Quisiera tener un cartel que diga merecíamos otro destino
Quisiera tener un cartel que diga quiero jugar a ajedrez con Duchamp
Quisiera tener un cartel que diga abajo los sostenes
Quisiera tener un cartel que diga estoy enamorada de ti aunque jamás te lo diré
Quisiera tener un cartel que diga soy anárquica
Quisiera tener un cartel que diga siempre poesía
Quisiera tener un cartel que diga yo sé que te gusto
Quisiera tener un cartel que diga Jesús menos mal que existes
Quisiera tener un cartel que diga nadie debería robar países
Quisiera tener un cartel que diga ¿por qué me traicionaste?
Quisiera tener un cartel que diga nadie debe asustar a los niños
Quisiera tener un cartel que diga hay que creer en los árboles
Quisiera tener un cartel que diga no me gustan las hienas
Quisiera tener un cartel que diga tú eres una hiena
Quisiera tener un cartel que diga las fotos también son poemas
Quisiera tener un cartel que diga no todos los barcos se hunden
Quisiera tener un cartel que diga no siempre soy valiente
Quisiera tener un cartel que diga no soy la Monalisa
Quisiera tener un cartel que diga menos mal el verano


Seré la mujer de los carteles.

domingo, 6 de julio de 2014

Inmigrantes

Estoy haciendo el Ramadán, me dice, mientras se estaciona en la sombra de mi paraguas. Lleva en las manos muchos collares de piedras de colores. Luce cansado. Estoy haciendo el Ramadán, no puedo beber ni agua del amanecer al atardecer. Lo miro, le sonrío, le pregunto de dónde viene. Me dice que de Bangladesh. También sonríe despacio. Estamos tranquilos. Tiene los ojos verdes. Son unos ojos lago. No tengo hambre dice, lo único que me importa es que haya trabajo. Le digo que lo entiendo. Bueno, voy a proseguir, me dice. Le digo que Dios lo bendiga. Sonríe lento de nuevo y parte. Va dejando huellas en la arena con los collares que destellan sol. Somos comunión. Él va, yo me quedo. Siempre movimiento. Siempre humanidad. Siempre poesía.

miércoles, 2 de julio de 2014

Necesito

La dictadura fue
Ese río sucio
Que invadió mi casa
Hasta arrancarla de raíz

Ahora quedan los detritos
Se formó el dique del dolor

Por eso busqué más agua
Mar

Necesito liberar

sábado, 21 de junio de 2014

Adiós a los gatos

Me han dejado de importar los gatos en las ventanas
Los animales acróbatas sin alas
Las muchas vidas que no son tales
Las garras
Los mordiscos
El desamor camuflado

Ya no me atrae lo indomable

Le dejo los gatos
A los gatos

Me dedicaré a amores posibles



sábado, 24 de mayo de 2014

edad media

Se levantan temprano,
las preguntas se despiertan antes que ellos,
¿y ahora qué?
¿de nuevo, qué?

No saben
están desorientados
solos

perdieron el sentido
de las cosas

son los de media edad
(edad media)

luego ponen los pies en las pantuflas
preparan café
buscan la juventud en el espejo
junto con el cepillo de dientes

la encuentran
aún

entonces
y sólo entonces
despiertan.

La juventud es el único sentido de las cosas.


viernes, 25 de abril de 2014

Los ojos

Es primavera, desayuno sola en una cafeteria, observo todo, escribo poemas. 

En el sitio donde estaba sentado el señor anciano con la corbata luego se sentó un muchacho completamente tatuado y ahora se sentó un niño. 20 minutos. 

Todo cambia. 

Se acerca una señora vendiendo manteles, me dice que es de Nigeria, le digo que si quiere café, me dice que no, gracias. Le pregunto sobre su país, se llena de tristeza. Allá están matando gente, me dice. Le digo que en el mío también. Me dice que extraña su tierra le digo que yo no. Me dice que en realidad ella tampoco. Extraña a su gente, dice. Está melancólica. Le pregunto si tiene niños, si sus hijos están aquí con ella, dice que sí. Los ojos enormes sonríen. Creo que los míos también, porque me pregunta también si tengo hijos. Me extiende la mano, me dice su bello nombre. 

You made my day, dice. 

Se va bajo el sol. 
Liviana. 
Yo también.

Monosílabos


miércoles, 9 de abril de 2014

Recuerdo

Recuerdo que cuando era pequeña el jardinero de mi casa cuando los perros ladraban decía que los perros latían. Usaba latir por ladrar. Nunca entendí por qué. Nunca imaginé cuánta razón había en esos verbos usados como sinónimos. La mayoría de los corazones que veo hoy, que siento hoy, ladran. Corazones perros.

sábado, 5 de abril de 2014

Migración 2

La arena
Se mueve
También
Con la lluvia
Que se estrella contra los vidrios
De mis ventanas cerradas

Las gotas son los barcos voladores
de la arena que migra

Siempre todo se seca

Veo las pequeñas formas
De las gotas que fueron agua
Círculos de arena
Espirales
Dunas
Pequeños desiertos
Sin mar.

viernes, 4 de abril de 2014

El dolor que somos

Busqué
En mis adentros
Unas letras
Que expresaran
El grito

No las hallé

Esta indignación
Trae el silencio
Del ahogo

Poesía se repliega
Llena de horror

Sólo el cuerpo sabe gritar

Lo que queda en la hoja
Es el despojo
Del dolor
Que somos