domingo, 8 de abril de 2018

Rosario y el vals

Una mujer sin país escucha un vals de Schubert porque un escritor con país lo nombra. 

En la sombra vaga de los recuerdos errados del escritor hay una pianista que se transformó en hombre, que pasó por ser italiana. Ella ya murió, la segunda mujer ya murió. 

El escritor aún vive, la mujer que escucha aún vive. 

El vals suena en un piano inmortal. 

Los paises y las pianistas se acaban, la música no. 

Luego las palabras viajan, como la nostalgia, como el amor. 

El escritor no sabe nada, la pianista que fue hombre y fue italiana, tampoco. 

Sólo la mujer que lee y escucha sabe y sonríe, mientras Schubert suena en su mar.

viernes, 2 de febrero de 2018

Nowhere

Dime,
¿A dónde van las lágrimas
de las mujeres
que lloran en los balcones
colmados de techos?

(Hay ríos que no llegan
a ninguna parte).



martes, 2 de enero de 2018

Trabalenguas


Si no escribo poesía
me pierdo de mí misma
si me pierdo de mí misma
no escribo poesía.