viernes, 19 de noviembre de 2010

El mundo entero, la historia completa


Locura y Destino se tomaron de la mano y salieron a pasear un día.

Vieron lluvias de sal en relojes de arena, dunas adornadas con corazones de hierba, mujeres aún más locas que Locura, niños pequeños, sábados despoblados, cortinas cerradas, bocas desdentadas, metales líquidos, ángeles terribles, caderas danzarinas, vampiros envidiosos, tiburones protectores, ojos en fuga.

Locura y Destino, temerosos y listos, se buscaron y se besaron, primero el cuello, luego las lenguas, luego los párpados, las orejas, los mentones y así, así siguieron.

Locura y Destino se olieron.

Supieron de conclusiones, armaduras, pulsiones, culpas, filosofías, vuelos, poemas, rechazos y fusiones.

Pero Destino un día muy triste se fue.

Locura, furibunda y llena de lágrimas, empezó a tejer su tela de estómago vacío.
De tanto llorar casi alcanza la cordura, casi deja de ser ella.

Pero Destino volvió, justo a tiempo para la alegría, volvió.

Ese día Locura y Destino se supieron imposibles, se intuyeron inevitables.

viernes, 12 de noviembre de 2010

Rilke espera por una gata


Cleopatra camina sobre mi libro abierto, se acomoda sobre él hasta cubrir todas las palabras y me mira por largos segundos. La regaño y me responde con su maullar aburrido y su superioridad. Entonces la dejo ser, me río y le envidio la ignorancia elegante. A mi gata no le importa Rilke. Ella manda.

viernes, 5 de noviembre de 2010

In the nest


A Wilma De Sanctis


En la casa grande
la mesa puesta
tus nietos
el rosal de papá
tus tomates.

En tu armario
la naftalina
tus carteras eternas,
el baúl de las sábanas
que bordaste para mí.

En tus ojos verdes
tus párpados cansados
la palabra recia
tu sonrisa leve
tu espalda generosa

En tu paz
cuando acaricio tus brazos.

En mi nido.

miércoles, 27 de octubre de 2010

Concierto


Parece que te vieron cantando, parece también que llorabas emocionada. Lo tenías al lado, querías que participara de tu éxtasis, lo abrazabas y te bamboleabas, lo besabas. Me dicen que él parecía una roca ridícula. Una especie de estatua burlona. Sin embargo parece que continuaste navegando en tu naufragio dulzón. Siempre ha sido así y yo no te diré nada. No te diré que, desde que te saquearon el corazón, al amor hubo que comprarlo, que desde que te convertiste en nada intuíste que había que arrastrarse. Tampoco te diré que repetiste en tus hombres la maldad de aquel padre primigenio y maldito. ¿Para qué decirte todo esto? Tú lo sabes, yo lo sé y sin embargo ninguna de las dos quizás sepa nada. Además el corazón no crece de nuevo, la pesadilla no termina. Es mejor vivir en la droga de la insatisfacción solapada y de la sonrisa postiza, como las tetas.

lunes, 18 de octubre de 2010

Vastedad (cuatro variaciones de un mismo poema + una posterior, verde y definitiva)


1.

Me detengo a observar
el desierto que avanza.

Tengo el corazón hecho hierba.

Las últimas briznas acarician
la humedad que aún queda.

En el aire caliente
escucho nuevos verdores.

2.

Me detengo a observar
el desierto que avanza.

Las últimas briznas acarician
la humedad que aún queda.

En el aire caliente
escucho nuevos verdores.

Tengo el corazón hecho hierba.

3.

Las últimas briznas acarician
la humedad que aún queda.

Me detengo a observar
el desierto que avanza.

En el aire caliente
escucho nuevos verdores.

Tengo el corazón hecho hierba.

4.

En el aire caliente
escucho nuevos verdores.

Tengo el corazón hecho hierba.

Las últimas briznas acarician
la humedad que aún queda.

Me detengo a observar
el desierto que avanza.

5.

Tengo el corazón hecho hierba.

Me detengo a observar
el desierto que avanza.

Las últimas briznas acarician
la humedad que aún queda.

En el aire caliente
escucho nuevos verdores.

jueves, 30 de septiembre de 2010

Ocho kilos de nada


Camus odia a Rimbaud.
No le perdona que haya renunciado, que se haya dejado.
Camus esconde el desasosiego y la soledad en la soberbia.

Es tan tierna la poesía desde afuera, tan dulce la auto-aniquilación paulatina del poeta maldito, tan fácil vivir el éxtasis prestado.

El genio está en tener el don, dice Camus, no en abandonarlo.

Rimbaud, enfermo de nadas, carga con ocho kilos de oro en la cintura, duerme con ellos, desde que dejó de ser poeta.

¿Son tan diferentes el oro y la poesía?

miércoles, 29 de septiembre de 2010

Flashback



Todo lo intento:

la voluntad de ceguera
la nariz en clausura
los sonidos sordos
la zozobra de la castidad.

En la lucha y en la fuga
busco el olvido falso de mí.

En el espejo
la niñez me reclama.

martes, 14 de septiembre de 2010

Medianoche


Éste es el momento
del lugar común
del cansancio obvio
de día concluído

es el instante en que recuerdo
tu lengua leve
la caricia magnífica
nuestra risa satisfecha

momento de deseo
añoranza
lágrima conmovida,
tu olor en la distancia.

Escribo este poema enamorado
imaginando que sólo tú lo leerás.

En este momento
digo
que eres todos los poemas en mí.

sábado, 4 de septiembre de 2010

Storm


Diez minutos de viento poderoso
pocas gotas
la sorda amenaza de los truenos

luego
todo el peso
de la calma
de nuevo

en este trópico
hasta las tormentas
se han vuelto perezosas

breves
como sus hombres.

lunes, 30 de agosto de 2010

Ya casi


Minas y manos inmundas
estallaron
debajo de mi falda.

Quisieron quitarme el alma
robándome el cuerpo.

Me esparcí en el charco
de la sorpresa violenta.

Fui llanto sistemático
mudez
odio muerto.

Por años y siglos
mi cerebro extraviado
ha estado uniendo mis partes

ya casi lo logramos

he sentido mi corazón latir.

sábado, 28 de agosto de 2010

Artificialidad


Estas hojas rojas
caen lentas
y se hacen sedimento plástico.

Hablo con mi otoño imaginario
que no ha empezado
y ya termina.

viernes, 20 de agosto de 2010

Las heroínas de La Casa Azulada


Este Agosto no cesa en cuanto a poesía y buena compañía, espero verlos por allá, aquí les copio la nota de prensa del evento:

Este domingo 22 de agosto a las 11:00 am se realizará el evento “Las Heroínas de La Casa Azulada en el contexto del lanzamiento de la segunda temporada de esta revista digital. Ello consistirá de lecturas de las poetas y escritoras Kira Kariakin, Mariela Casal, Mariana Libertad, Magally Ramírez y Cinzia Ricciuti, así como una lectura de José Antonio Parra y la participación especial de Muu Blanco-Angulo con sus “Atmósferas Sonoras”. La cita es en la Librería Kalathos ubicada en Los Galpones de Arte de Los Chorros, 8va. transv. de Los Dos Caminos con Av. Ávila en Caracas.

La Casa Azulada es una experiencia llevada a cabo con una delicada elaboración estética en la que se dan cita protagonistas que van desde registros como el avant garde hasta el cutting edge.

De modo pues que desde La Casa Azulada; en nombre de José Antonio Parra, Kira Kariakin, Octavio Armand, Muu Blanco y Rolando Peña, quienes conforman el consejo editorial, así como en el de todos nuestros amigos –hombres y mujeres de buen corazón–, les damos la bienvenida a ser parte de esta experiencia; una convocatoria a las expresiones del alma.

La Casa Azulada es una revista en formato blog y se puede visitar en http://www.lacasaazulada.com. En su última edición, dedicada a la fenixología, participan Octavio Armand, Muu Blanco, Kira Kariakin, Cinzia Ricciuti, Iria Puyosa, Fedosy Santaella, Mariana Libertad, Manuel Lebon, Ana Luisa Amaral en traducción de Nidia Hernández, Rolando Peña, José Ramírez, María Teresa Ogliastri, Mariela Casal, , Mori Ponsowy, Eric Colón, Lorena Bou y José Antonio Parra.

lunes, 16 de agosto de 2010

La prisión de Ítaca


Penélope la tonta
teje y desteje
espera

Penélope
casa llena
de hombres fuertes
eunucos

Penélope la presa
Penélope la ciega

Penélope
embalsamada
y ardiendo

Penélope la muda
Penélope y su certeza

ridícula Penélope
siempre te desprecié

ahora en ti me desprecio.

martes, 10 de agosto de 2010

Ventanas Abiertas


Preparo la próxima lectura de mis poemas, suenan solos en mi voz, son pequeños como niños.

Sin embargo vale la pena y allí estaré junto con las poetas Kira Kariakin, Ruth Hernandez, Georgina Ramírez y Gabriela Rosas.

Sábado 14 de Agosto de 2010, 16:00, Librería Alejandría I, CC Cada, Avenida Principal de Las Mercedes, Caracas.

martes, 3 de agosto de 2010

Poema a mi dios muerto


el desierto está ahí pero sin dios
encaja perfectamente en el túnel que somos
Lydda Franco Farías


Si no hubieras muerto,
si alguna vez hubieras existido,
te hablaría.

Te diría que te apagaste
cuando apenas tenía veinte años
y todo era seguro,
hasta tú.

Te contaría que a partir
de ese momento
he tenido llantos huérfanos,
buscado respuestas
en libros y amores
que aún no encuentro.

Verías como me río
al enseñarle tus oraciones a mi hija,
te mostraría
cuan absurdo resulta el reto.

Ahora que eres estatua
te ofrendaré el vacío
de tu mentira y tu ausencia,
te dedicaré mi frío.

Con el pasar del tiempo
has sido persistente en tu morir.

En los templos
reiteras y reiteras
tu imposibilidad.

Hubo un día en que me sentí fuerte
y decidí no arrodillarme nunca más ante ti.

Ahora que estoy débil
ya no existes ni para eso.