viernes, 23 de noviembre de 2007

Ganas


La parálisis claudica feliz
ante la maravilla de dientes y lengua
dentro de un higo dulce.

7 comentarios:

Sub Urbana dijo...

Cinzia
Cuando vengas a cHile te invito bajo una higuera.Acá hay un mito que dice que cierta noche del año, bajo una higuera puedes aprender a tocar guitarra...
Yo me conformo con tres higos.
Me he encontrado.

TOROSALVAJE dijo...

No me gustan los higos.

Sigo en paralisis.

Besos.

Mil Orillas dijo...

ohhhhhhhhhhhhhhhhh

me muero.....

me vuelven loca los higos.....

nolos como tanto como quisiera porque (una vergüenza, lo sé) son hipercalóricos y una vez que como uno ya no puedo parar y me como el kilo entero....

Y la foto.......

ohhhhhhh............

que rico, Cinzia!

CR dijo...

Cuando era nina, en Italia, en septiembre, los higos me anunciaban el final de las vacaciones. Detras de la casa de mi padre habia una higuera que se cargaba hasta mas no poder, era algo casi grosero.
Mi papa me entregaba la cesta y se montaba y bajaba una cantidad impresionante. Nos sentabamos y empezabamos a comer. Me explicaba todo el mecanismo. "Les tienes que quitar la cabeza y el culo, con los dientes" me decia. Algunos los abres y los chupas dejando la cascara, otros comelos, muerdelos, enteros. Comiamos kilos, es cierto. Existen poquisimas cosas mas ricas que los higos maduros.
El otro dia me compre una bandejita, aqui en Caracas, todo un lujo, me los comi' uno tras de otro.
Hay cosas que son tan buenas que cuesta creerlo.

Toro: aunque me cueste asimilar que no te gusten los higos, debo decir que la paralisis se puede remover con otras cosas. Que fruta te gusta? que tal un buen mango?

Suburbana: Bueno...Chile...quiero ir!! y ahora con la imagen de la higuera y la guitarra, que te puedo decir? algun dia...
te comes tres? yo me como el resto.

Milo: Ipercaloricos...suele suceder...dicen que las mejores cosas son asi. jeje.

Besos
Cinzia

Cinzia

CR dijo...

me comi la "h"
de "hipercaloricos"...definitivamente ando hambrienta.

ema dijo...

Esa pulpa llena de semillitas diminutas. Un placer comerse uno, dos, tres, cuatro, diez higos, así de una vez. Color, sabor, consistencia, dulzor, todo esto junto en la pequeñez de un higo.
e.

La Gata Insomne dijo...

qué bella manera de pintar el sabor.
tienes un frescura, espontaneidad que me encanta (yo estoy paralizada en cuanto a escribir)
veo en los ´ltimos post de animales que estás muy artemisal

me encantan, pero simplemente no puedo sin banda ancha comentar todos, pero sí los leo y los disfruto

todavía no he visto los videos, mañana me cuelo en una compu ajena y te cuento

besos y a rezar en todos los idiomas