viernes, 4 de marzo de 2011

Debajo, la nada


A Luigi Pirandello, en Carnaval

No se viste la máscara
para cubrirse,
se viste
para ser.

2 comentarios:

fugapermanente dijo...

Bieeen! Claro, mi Cinzia querida. La cosa está en saber reconocer cuándo estamos con máscara y cuándo estamos sin. Sólo ante el espejo somos libres? O hay máscaras distintas, de distinto grosor y compromiso, digamos? Será que la amistad verdadera se funda en encontrarle los orificios, las junturas a la máscara del otro, y en mostrarle al otro también un piksito de las junturas de la de uno? Muack. Mejor sin máscaras. Los besos son sin máscara.

saltronella dijo...

Que seria de nosotros sin las mascaras,ellas nos ayudan a sobrevivir en un mundo que cada día es menos humano, lo importante es no perderse en la mascara y recordar que siempre nos tendremos a nosotros mismos...
lindos escritos...gracias por compartirlos
saltronella