martes, 13 de marzo de 2007

La Huerta

Ganas de sumergir mis manos en la tierra...
Deseo de cultivar plantas que me den alimento...
Necesidad de reencontrarme contigo, padre, que has muerto...
Conmigo... ya que se me perdió la carne...me puse etérea...me he vuelto un libro...
Tu lo hiciste, tu comprendiste, tu intentaste alimentarnos con tus frutos...
Es surreal, pensé que tus frutos estarían ahí, para siempre...
Ahora queda muy poco...
Ahora me toca a mi...
Me toca recomenzar...
Me toca aprender...
Cuidar...
Recuperar(me).
Lo voy a hacer...
Siento una emoción inmensa...
No veo la hora de parir tomates junto con la semilla...el agua...la tierra...el AMOR.
Y luego comérmelos, morderlos, desparramar su jugo...
Untarlos en nuestro pan enorme...suave...caliente...perfecto...
Que mama aun puede hornear...
Que tanto te gustaba...
Que te hacia tan feliz...
Enseñarle a Giulia como se come, como se muerde algo que se consigue con esfuerzo...
Con alegría...
Sudar con el trabajo...quemarme con el sol...oler...
Sentir que se puede...
Para tenerte papa... para dibujarle una sonrisa a mama...
Para que nos amemos de nuevo...como siempre...
Como nunca?

11 comentarios:

Maria D. Torres dijo...

Qué bello, Cinzia. Qué emociones se remueven al leerlo.
Maravilloso, de verdad
Beso
MD

Verónica E. Díaz M. dijo...

Ujú... muy bello... muchos sentidos y sentimientos incluidos formando esa tierra padre-madre que mencionas que engrenda seres que reparten generosamente sus frutos...

Un abrazo de esta semillita a tu profunda raíz...

Laura M dijo...

Nada como los tomates cultivados por la manos de tu padre.
Aún lo recuerdo mostrándome orgulloso sus frutos.
La imagen perfecta de un tauro paciente, tranquilo y arraigado a una nueva tierra. No debe haber sido fácil para él. Pero allí tenía su pedazo de Italia.
Brindo por él.

Cinzia Ricciuti dijo...

Estoy profundamente conmovida ante sus comentarios que expresan un amor grande y que no termino de agradecer siempre...siempre...
Gracias por la compania, por el hombro con hombro...por la profunda comprension...
Laura..te acuerdas? la satisfaccion, la confianza, el silencio de papa?
Me hace una falta...
Tu crees que yo podre'? Como seran mis tomates?
Cuanto por aprender, no?
En eso ando...con el corazon en la mano...
abrazo enorme a todas
Cinzia

Anónimo dijo...

¿Te puedo linkear en mi blog?

Cinzia Ricciuti dijo...

Claro (ant), muchas gracias!

John Narváez dijo...

Ufff, dígame ese recurso de la palabra escrita con puras mayúsculas... Fue inventado en los chats o en los mensajes de celular y ahora es cuando va a rendir frutos, como la tomatera del poema.

Otro efecto inesperado es el de los puntos suspensivos que, de estar colocados de corrido y no a pedazos de tres formarían dos o tres bellísimas líneas de puntos al final, lo cual alargaría esa especie de exhalación para la que se usan tales puntos.

esteban dijo...

esta parte:

Untarlos en nuestro pan enorme...suave...caliente...perfecto

me gusta mucho cuando no explicas lo que quieres, y parece como si lo sintieras en el papel. (aunque acá no hay papel)

un abrazo

Joaquín Ortega dijo...

gracias por visitarme Cinzia

un besote

Joaquín

p.s:

por cierto, muy bello el poema sobre Don Giacinto.

no hay duda, la vida corre pareja con los sabores y la profundidad de los afectos.


Saludos a la familia

Cinzia Ricciuti dijo...

Esteban, gracias por comprender, eso es exactamente lo que trato de hacer cuando escribo!
Tu blog es fantastico, ultimamente lo leo siempre.
Un abrazo para ti
Joaquin:
Que te digo?
La vida corre, y gira y vuelve, en espiral, y todo lo que importa es lo que relamente importa.
Gracias por visitarme y bienvenido.
Un beso

Anónimo dijo...

Linkeada en casa. Buena vida :)