miércoles, 21 de septiembre de 2011

El efecto mariposa


Podría pensar que una mariposa se vengó de todas las mariposas que quedaron muertas y abandonadas en tus portentosas piruetas de cacería.
Que su aleteo generó un caos que casi te mata.
Podría darle todos los significados a tus ojos cuando supe que te habías salvado del golpe y me miraste.
Podría hablar de tus tantas vidas, de tu flexibilidad, de tu silencio.
Pero eres sólo una gata y la que te hizo volar edificio abajo era sólo una mariposa más.
La única diferencia es que esta mariposa voló más rápido o quizás hayas sido tú.
Como ves tendría un poema para cada gato, para cada ojo, para cada dignidad, para cada hueso roto, para cada caída, para cada mariposa gris.
Pero sucede que ando de malas con las metáforas, que una caída no es un vuelo, sino una caída, que un gato no es un maestro, sino un gato y una estúpida mariposa es eso, una estúpida mariposa.
No habrá poemas esta vez.

4 comentarios:

GEORGIA dijo...

A veces el poeta se resiste a la metáfora, pero el poema se revela e insiste...se cuela entre líneas, a pesar de la mano que lo escribe

Besos mi Cin y besito a Cleo

Georgia

Cinzia Ricciuti dijo...

beso a ti mi Georgi, pues sí, así parece...

Kira dijo...

Cleo? Ay Cinzi...

Cinzia Ricciuti dijo...

Ya está un poquito mejor la gata loca...pero todavía ni come ni bebe. Horrible la verdad.