domingo, 1 de mayo de 2011

Los elefantes


Parece que los elefantes van todos a morir al mismo sitio. Parece también que saben que morirán y desean yacer juntos, una vez muertos. Parece que los elefantes saben lo que es la muerte, acompañarse a pesar de ella. Al parecer los elefantes vivos veneran los restos de los elefantes muertos, los cuidan, los observan. Los elefantes también saben lo que es la vida, la vida cómo homenaje del que vivió antes y tuvo que irse. Ellos tienen memoria. Supongo que también saben lo que es el amor y lo que es odiar, vengarse, protegerse. Al parecer los humanos no estamos tan solos en el planeta, tan solos en el universo. Quizás no seamos los únicos que pensemos, ni los únicos que sepamos cómo fusionarnos en los otros y cómo morir. Quizás no seamos los únicos que sintamos miedo, lloremos, racionalicemos, nos equivoquemos, matemos, hagamos el amor. Se siente tan bien esa compañia, se siente uno tan torpe siendo tan único. La sorpresa de la nueva consciencia compartida es cálida como un vientre.

6 comentarios:

Kira dijo...

https://www.nytimes.com/2006/10/08/magazine/08elephant.html

Leo Mercado dijo...

Seguiríamos siendo torpes, de cualqueir manera.
Besos.

Kira dijo...

Las ballenas y los delfines están allí-allí también :)

Cinzia Ricciuti dijo...

Este año no he hecho sino oscilar entre la animalidad y la humanidad, buen terreno.
Un abrazo a los dos

cristy santiago dijo...

Muy lindo, pensándolo bien, qué egoístas somos al creer que todo nos pertenece sólo a nosotros... u.U

Media mitad dijo...

Los humanos sí estamos tan solos. Somos los únicos capaces de arrebatar la vida a otro ser por sentirnos superiores, por puro placer. Es eso lo que nos hace únicos, nuestra miseria. Y creo que el Karma ha sido benevolo rompiendole la cadera, ya sabemos a quien.