domingo, 7 de febrero de 2010

Skype


Hablo con mi hermana
nos vemos las caras
nos decimos lo lindas que estamos
-Ay tú si, ¿yo?, por favorrrrr
es nuestro ritual.

Siempre que la veo entra
aire fresco en mi pecho
ella y su capacidad
de regresarme a la niñez serena
ella y su sonrisa dulce

le dicto la lista:
- base de maquillaje SPF 15
- polvo para la cara
- brillo para los labios
- espuma para los rizos
(jabón azul,
dentro de poco te pediré jabón azul)

se tarda en anotar todo
se enreda
me pide que repita,
no cree en mi resignación

entrecierra los ojos
me estudia
con la incredulidad
de quien no vive en el absurdo

exige reacción

me río

no me iré de aquí
no me plegaré
no me escaparé

esta miseria
en la que nos sumimos
será la que nos impulse
a salir de ella.

7 comentarios:

vestir la sombra dijo...

las hermanas...


gran tema

Ophir Alviárez dijo...

Las hermanas, los impulsos, las miserias, sí. Gran tema. Justo ayer tuve una conversación similar, el asunto resistir al absurdo.

Me hiciste recordar eso y un poquito más. Gracias!

Ophir

Georgia dijo...

que nostalgia se me cuelga del alma...no ya por el amor fraterno, sino por la orfandad de patria

me llevo estos versos...los repetire como un mantra:

esta miseria
en la que nos sumimos
será la que nos impulse
a salir de ella. (Amen)

caborca dijo...

(Aplausos)

Anónimo dijo...

I miei occhi si sono inumiditi mentre leggevo i tuoi versi. Non puoi immaginare quanto ti voglia bene. Anche per me vederti significa allontanarmi dall'assurdo e inoltrarmi nella perfezione che si sente nel godere di qualcosa di magico, qualcosa di eterno. Lo que llamas resignación es en realidad esperanza. A mí también me han culpado de lo mismo. Es cierto, mientras más profunda la miseria más tendrá ella la capacidad de impulsarnos fuera de ella. La disperazione è la nostra piú mortale nemica.

De tu hermana que te adora!

fugapermanente dijo...

Aceptar la escasez, la mengua, sin acostumbrarse a la escasez y a la mengua. Aceptar sin pactar (sin claudicar!) es la fortaleza de quien en el fondo no acepta. De quien sólo espera el impulso para decir basta.
Tq.
Me encanta, y me encanta la barbie con su jaboncito azul.

Michele Vidal dijo...

Juro que escogí esos versos para repetírmelos como un mantra antes de leer que Giogia haría lo mismo.

No es copia, ni plagio son nuestros corazones sintonizados al unísono de la misma tristeza, de la misma perplejidad, de nuestra impotencia. ¿Hasta cuándo?

"...esta miseria
en la que nos sumimos
será la que nos impulse
a salir de ella."