En el centro de todo hoy está aquella mujer. Un despojo. Y la otra en el piso. Los golpes. Y todos nosotros en este vórtice.
No tengo conclusiones, las conclusiones nunca forman parte de las tormentas.
Pero si tengo deseos.
Ver las rodillas de los malvados en el piso, clamando por un perdón que nunca llegará.
Pero si tengo deseos.
Ver las rodillas de los malvados en el piso, clamando por un perdón que nunca llegará.