martes, 12 de febrero de 2019

Debe acabar


Leo un libro sobre la guerra de Troya.

Estoy justo en el momento en que Odiseo junto con otros 30 guerreros están en la barriga del caballo de madera.
Los troyanos abren las puertas de la ciudad y corren hacia el caballo.
Odiseo los ve a través de las rendijas de la madera. 
Entre la gente hay niños.
En ese momento, a pesar de la extrema ansiedad y excitación, Odiseo dedica un pensamiento a esos niños y dice: "nunca han conocido más que la guerra".
Mis ojos se contraen como si alguna lanza los hubiera atravesado y pienso y siento a nuestros niños. 
Nuestros jóvenes.
"Nunca han conocido más que la guerra", me retumba adentro como si mi corazón fuera un abismo.
Nuestros muchachos nunca han visto nada más que la tragedia que cubre inclemente a Venezuela hace veinte años. 
Dios mío.
Esto debe acabar.

jueves, 7 de febrero de 2019

Mi respiro


Camino,
con el canto de mis dedos,
las colinas, llanuras y montañas
de tu bello rostro,
que aún navega en el sueño.

Un aire tenue llena
mis pulmones silenciosos
mientras mis ojos también
te recorren con sorpresa renovada.

Eres mi respiro, la perfecta materialización de la gracia.

Eres mi hija.
La representación más lograda
de mi eterna felicidad.

miércoles, 6 de febrero de 2019

Todo vuela

Un gorrión de Enrique Enriquez

Creo que sí podemos
hablar de los gorriones
que se alimentan de nuestras migas.

Creo que podemos decir
que confían en nosotros
sólo si permanecemos inmóviles.

Obedecemos.
En pro de alimentar la belleza delicada,
nos hacemos estatuas.

También la felicidad nos hace la gracia
de permanecer a nuestro lado en ese instante.

Luego todo vuela,
el gorrión
la felicidad
el tiempo.

Y nosotros sentimos de nuevo
la ligera sangre que mueve nuestros músculos
en busca de los próximos gorriones.

martes, 5 de febrero de 2019

La orilla invernal


I - También existen sueños inimaginados, que van tomando forma mientras los ignoramos persiguiendo sueños imaginados.

II - La imagen de la Nike de Samotracia me acompaña en estos meses, tan bella, tan victoriosa, tan voladora, tan sin cabeza. Aún no logro descifrar el motivo de su presencia. Para eso se esculpe, para dejar en la piedra las ideas líquidas.

III - Ayer volví a Ungaretti, hablaba del agua que lo hizo poeta, todos los ríos que lo acompañaron en su nomadismo inevitable. La poesía es la madre, yo la niña. Ungaretti es el anciano corazón.

IV- Cuando camino por la orilla invernal todo es frío menos el agua, porque no la toco.

V - Los años perdidos de Odiseo transcurrieron vagando por Italia y sus islas. Allí no había Ítaca.

No lo sé

Umbrella - Diana Krilova

Una vez dije
que los poetas
no necesitan paraguas.

Pero nunca imaginé tanta lluvia,
tanto hielo.

Igual al salir nunca llevo uno, lo olvido, vuelo.
Pero hoy se me mojaron los huesos, las pupilas, las células, el cráneo, la sangre, la fe.

Igual caminé, seguí, volé.

Y me sentí pequeña y se me congeló la poesía.
O la poesía fue paraguas.
Fue cielo.
Fue hielo.
O no lo sé.

No lo sé.

martes, 18 de diciembre de 2018

En estos días oscuros

Ettore Spalletti - Rosso di sera, si spera (2007)


El Adriático, 
en estos días oscuros, 
tiene una extraña manera 
de pintarse de rosado.

Yo lo miro engalanarse.

Trata de decirme algo.
Trata de recordarme algo.

Tal vez la dignidad.

Catia


Como ya he contado otras veces soy de Catia. Es decir nací y viví mi tierna infancia en ese sitio alucinante.

Ayer me di cuenta de que vivía en la calle Argentina y que alrededor estaban la calle México, la calle Perú, la Avenida España y así. Puro mundo.

Además si te asomabas a la ventana (escondida de tus papás), veías el Bar Tovar, una especie de prostíbulo de donde una vez, a mis 3 o 4 años, vi salir a una negra monumental de unos 100 kg en pantaletas rosadas con faralaos. Reía fuerte en la acera. Aún tengo esa risa adentro.


Además mis vecinos eran raros, armenios, libaneses, portugueses, nosotros los italianos. Éramos todos raros. 
De ellos aprendí que las hojas de las uvas eran comestibles y que los cachitos de jamón con Rikomalt son el amor hecho comida.

Además vivía a dos pasos de la plaza Pérez Bonalde. 
En un país de próceres yo tenía a mi poeta. Sin saberlo. Nadie sabía, pero ahí estaba.

Un universo.
De ahí salí.

domingo, 9 de diciembre de 2018

La joya invisible

Leonardo da Vinci - Schizzo di un cavallo

Leo.

Mis ojos recorren (corren) tu poema en busca de poesía.
No hay.
Lo siento. La busqué. 
No hay.
Tranquilo, todos piensan que hay.
Los sedientos hacen agua en la arena. Premian.

Eso pasa últimamente.
Galopamos buscando la joya invisible.
Es difícil engañar a las yeguas.

Mientras tanto una invitación a Hungría.
Nunca imaginé Hungría.
El sol sale a través del vidrio.
Está bien.

Amanecimos.

miércoles, 5 de diciembre de 2018

Narrar un territorio propicio

Armando Reverón - Paisaje de Macuto (1943)

Un país no es sólo la tierra, no es la familia, no son los amigos, no son los amores, ni siquiera son sólo los hijos.

Un país es un recorrido, un dibujo perfecto, el pulso, la precisión.

Un país es caminar dentro del tiempo, las tribulaciones de los objetivos posibles, la vida que es tuya.

Un país es aire y pulmones.

Escribirte y describirte en los otros y con los otros y narrar un territorio propicio.

Perder un país es perderse, disolverse, olvidarse, anularse.

Es la rotura del espejo, la fractura de la estalagmita, la grieta en el rostro, las pupilas de vidrio, la violencia de la nada.

El exilio es la muerte con adornos.

Enrique, los poetas y Caracas

sábado, 17 de noviembre de 2018

Olas de arena y asfalto

El cambio del asfalto a la arena.
Imperceptible pérdida de equilibrio,
ola,
pequeño naufragio. 
Placer.
Los pies leen el mar.

jueves, 15 de noviembre de 2018