La luna inclemente ilumina mi insomnio con ausencia, rabia, tristeza, ruinas.
Las grietas de mi país me impiden dormir.
Venganza, venganza, venganza me gritan las entrañas.
Voy a poner un rato a reposar el perdón.
Es tiempo de guerra.
La luna inclemente ilumina mi insomnio con ausencia, rabia, tristeza, ruinas.
Una tortolita detiene su vuelo en un techo vecino y canta. Canta igual a tantas tortolitas que escuché cuando mi casa era Venezuela.
Suelta la presa ya Venezuela, suéltanos.
Hay cumpleaños que devuelven las personas
que moldearon aquello que fuiste.
El Sahara llueve su arena sobre nosotros.
Llevamos años viviendo desiertos prestados.