lunes, 9 de septiembre de 2013

Olivo

Mi cuerpo adherido
a las arrugas de la corteza,
supo de frutos jóvenes.

Siempre hay que confiar en los árboles.

Me sostuvo tu beso,
me sostuvo la noche.

Fuimos raíz,
presagio de un otoño desconocido.

1 comentario:

Cinzia Ricciuti dijo...

Il mio corpo,
unito alle rughe della corteccia,
seppe dei giovani frutti.

Bisogna sempre fidarsi degli alberi.

Mi sostenne il tuo bacio,
mi sostenne la notte.

Fummo radici,
presagio di un autunno sconosciuto.